La detectaron en un zorro que
mordió a un poblador rural.-
NEUQUEN.- La subsecretaría de Salud declaró el alerta epidemiológico
en toda la provincia después que se detectara un caso de rabia en San Martín
de los Andes - Neuquen, en un zorro que mordió a un poblador de la zona
rural.
Aunque desde los ámbitos oficiales se intentó no generar alarma entre la
población, la aparición de esta enfermedad - que en las personas infectadas
afecta el sistema nervioso central y si no se trata a tiempo es fatal - causó
sorpresa porque la provincia es considerada zona libre de rabia y desde hace
décadas que no se registraba un caso ni en animales ni en humanos.-
Según trascendió, el hombre fue internado ayer en el hospital de San Martín de
los Andes para someterlo al tratamiento de prevención y mantenerlo bajo
observación médica. Se encuentra en aislamiento parcial y hasta anoche se le
habían inyectado cuatro dosis de la vacuna.
El subsecretario de Salud, Fernando Gore, informó que esta persona había sido
mordida hace dos semanas por un zorro que fue capturado cuando
atacó a sus gallinas. A los pocos días, el poblador hizo una consulta en el
hospital y allí se decidió el sacrificio del zorro. Su cerebro y glándulas
salivales se enviaron para su análisis al Instituto Malbrán de Buenos Aires.-
Ayer la subsecretaría recibió un informe de ese centro con un diagnóstico
positivo de rabia.
Inmediatamente se dispuso la internación del hombre que había sido mordido y se
declaró un alerta epidemiológico «orientado a la prevención de nuevos
episodios», según reza una comunicación que el responsable del área de
Epidemiología, Malco Elder, hizo llegar a todos los municipios y centros de
salud. También se notificó del caso al Ministerio de Salud de Nación.
«El estado de alerta se declaró
porque la rabia está erradicada desde hace décadas de los animales domésticos
pero con la confirmación de este caso en un zorro, no hay seguridad que la
enfermedad no esté presente en algunos animales salvajes», dijo Gore. El
funcionario remarcó que «se trata de una situación desafortunada pero la
población no debe alarmarse».
A partir de este hecho se recomendó a la población que ante mordeduras de
animales, ya sea salvajes o domésticos, «se realice una consulta inmediata en el
establecimiento sanitario más cercano a efectos de una correcta evaluación del
riesgo y para su tratamiento oportuno».
La rabia es una enfermedad que afecta el sistema nervioso central y se transmite
por contacto directo (mordedura, secreción) con algunas especies de animales
como perros, gatos, zorros y murciélagos, entre otros.
Se transmite por la mordedura de un animal infectado, a través de la saliva. En
los animales el período de incubación varía de diez días a más de un año y en el
humano que resulta infectado los síntomas pueden aparecer en un período de dos a
diez días.
Algunos de los síntomas son cansancio, cefalea, fiebre, nauseas y vómitos. En
etapas posteriores aparece la desorientación, alucinaciones visuales y
convulsiones.
Lo que hay que saber de la rabia
¿Cómo se origina?
Es una enfermedad vírica aguda que afecta al sistema nervioso central y se
transmite al hombre por contacto directo (mordedura, secreción) con
determinadas especies de animales (perros, gatos, zorros, murciélagos,). Se
caracteriza por una irritación del sistema nervioso central seguido de parálisis
y de la muerte.
¿Cómo se transmite?
Se transmite principalmente por la mordedura profunda de un animal infectado, a
través de la saliva. El virus penetra el tejido nervioso, para luego migrar
hasta el sistema nervioso central y las glándulas salivales de donde se libera.
El consumo de carne de animales muertos e infectados no sometidos a cocción
también es un agente de contagio. Existen animales que pueden transmitir la
rabia sin presentar signos clínicos. El virus, sin embargo, no resiste el calor,
además que muchos desinfectantes lo inactivan fácilmente.
¿Cuál es su período de incubación?
En los animales la incubación es larga, de 10 días a más de un año. Es de un
promedio de 30 a 40 días. La rabia comprende tres fases. La primera fase con
frecuencia pasa inadvertida. En el caso de los perros y gatos se pueden notar
signos sutiles de cambio de comportamiento, fiebre, reflejos lentos. En la
segunda etapa el sistema nervioso central ya es invadido. Se notan signos de
comportamiento errático, como irritabilidad, inquietud, ladridos, agresión por
episodios, ataques a objetos inanimados, etc. Finalmente se desarrollan
parálisis. Siguen problemas para respirar y parálisis de la mandíbula lo que
provocará un exceso de salivación.
¿Cuál es el tratamiento a seguir?
No hay tratamiento posible. El animal rabioso tendrá que ser sacrificado por las
autoridades. Los humanos que la padecen pueden sobrevivir si se vacunan
rápidamente.
Nota extraída del diario
La mañana del sur del 17 de abril del 2003 edición digital.-
http://www.lmsur.com.ar