Muchas veces
ocurre que, por desconocimiento, comodidad o por buscar una "economía",
se cae en las manos de los falsos veterinarios, los cuales sin ninguna
preparación adecuada recetan, operan, hacen tratamientos y, hasta a veces,
hospitalizan a una mascota, generando en ella un daño físico e incluso la muerte
de ella, con todo el daño psicológico y afectivo para la familia, lo cual es más
grave aún cuando dentro de esta familia se incluye un niño.
Es muy diferente el concepto de saber aplicar un medicamento, una vacuna
o una inyección, al concepto que involucra los conocimientos que se deben tener
como médico veterinario para realizar estos y otros procedimientos; debemos
tomar en cuenta:
Si la mascota necesita realmente ese producto.-
¿Está preparada para recibir ese medicamento o vacuna?
¿Cuál es la cantidad adecuada de medicamento que genera beneficios y no daño en
el paciente?
¿Cada cuántas horas se aplica ese medicamento para que sirva a nuestro regalón?
¿Cuales son las consecuencias y efectos que tendrá el animal al aplicar ese
medicamento?
Por todas estas preguntas. Es extraordinariamente necesario y es
responsabilidad de los dueños que su mascota sea atendida por un médico
veterinario, dedicado al área de la medicina de mascotas.
Existen una serie de parámetros que nos pueden orientar respecto a reconocer a
estos personajes que practican el ejercicio ilegal de la profesión, estafan a la
gente y dañan a nuestros queridos "hermanos menores".
A
continuación, detallamos algunos conceptos que ustedes deben conocer:
1. Claridad e identificación de la receta:
En la receta siempre debe ir anotado:
- Nombre del profesional que atendió a su mascota
- Firma del profesional
- Domicilio donde ubicar al médico veterinario.
- Fono donde ubicar al médico veterinario, de preferencia red fija.
- Receta impresa claramente en una imprenta, desconfiar de esos simples papeles
en blanco.
La receta es un medio de prueba, por lo que ustedes deben exigirla y, con
todos los datos mencionados, nos damos cuenta que no sirven esas recetas con
nombre de clínica, consultas o servicios veterinarios si no van acompañados del
NOMBRE LEGIBLE (O TIMBRE) y FIRMA de la persona que atiende.
Con relación a los teléfonos, recetas o tarjetas de presentación que incluyen
solamente el nombre, acompañadas de un teléfono celular, sin una dirección
física, se debe considerar que constituyen un fácil método que puede emplear el
falso veterinario para no ser ubicado y descubierto.
2. Transparencia en la atención y entrega de información.
El médico veterinario no debe ser reacio, evasivo ni agresivo, frente a
preguntas del propietario de su mascota respecto a temas tales como:
- ¿Usted es médico Veterinario?
- ¿Dónde esta su diploma de título profesional?
- ¿En qué Universidad se tituló?
- ¿En qué año se recibió?
- ¿Cuánto tiempo lleva trabajando en mascotas?
O bien, como ocurre con pacientes que son visitados en domicilio y con
los que van a ser hospitalizados o intervenidos quirúrgicamente en la
clínica, es importante evaluar la actitud frente a preguntas tales como:
- ¿Dónde lo van operar?
- ¿Puedo ir a conocer el lugar?
- ¿Podemos ir a ver nuestro animalito hospitalizado?
- ¿Podemos ir a ver visitar nuestra mascota después de operada?, etc.
Usted, como propietario, está cancelando por un servicio, por el cual
tiene todo el derecho de hacer las preguntas con respecto a la calidad del
profesional que atiende a su mascota, consultar todas las dudas con respecto a
la medicina de su mascota y, por supuesto, averiguar si es realmente o no un
médico veterinario.
Son medios de prueba en la clínica la exhibición del diploma de título y
QUE DEBE CORRESPONDER AL MÉDICO QUE LO ESTÁ ATENDIENDO, a menos que el doctor de
ese momento sea reemplazante.
El carnet de identidad tiene escrito el titulo profesional de médico
veterinario al reverso.
El ver una persona con delantal blanco o ropa quirúrgica, uso de un
aparato para auscultar el tórax (Fonendoscopio o estetoscopio) y que se
encuentre en un recinto de atención veterinaria, a pesar de contar con la
patente municipal NO GARANTIZA QUE LA PERSONA QUE ATIENDE SEA UN MÉDICO
VETERINARIO.
El Médico Veterinario es transparente en la entrega de información y no debiera
ofenderse o molestarse frente a estas inquietudes.
La boleta de atención debe decir SÓLO MÉDICO VETERINARIO.-
3. Claridad en las boletas de atención.
Tributariamente, cualquier persona que acceda a las oficinas de Impuestos
Internos, que trabaje con animales en procedimientos tales como baños,
limpiezas, paseos, etc., es decir, nada que requiere una especialización
universitaria, puede sacar una boleta que diga algo relacionado con la
palabra veterinaria.
Desconfiar de las boletas que digan:
- Servicios Veterinarios.
- Asesor veterinario.
- Técnico Veterinario.
- Paramédico Veterinario
- Ayudante Veterinario
- Auxiliar Veterinario, etc.
4. Precios bajos en relación al sector.
Muchas veces buscando la economía, la gente acude a consultas o personas que, en
lugares físicos o a domicilio, atienden "gratis" o más barato con
relación al sector; un poco basándose en ese viejo dicho de campo de "a caballo
regalado no se le mira el diente”, en el sentido que confían en esa persona, y
como es barata o "gratuita", el cliente no indagará mucho en
preguntar o averiguar respecto a si es o no médico veterinario la persona que
atiende allí.
Estos personajes juegan con la buena fe de la gente apareciendo como
hacedores de una "buena obra", por lo tanto, nadie va a dudar de su
profesionalismo; hacen consultas ultra rápidas, en que prácticamente no se toca
a la mascota, y juegan colocando medicamentos que ni siquiera necesita el
paciente, o bien puede agravar una enfermedad .En general, responden a frases
tales como: "le vamos a cobrar solo la inyección", "no tiene
esperanza, hay que sacrificarlo", "el titulo lo tengo en la otra clínica
donde trabajo yo"(obviamente nunca dan la dirección de esa supuesta
clínica).-
Por el desconocimiento que tienen, raramente mencionaran la posibilidad
de tomar algún examen o requerir interconsulta con especialista e
inyectarán a diestra y siniestra cualquier droga con tal de cobrar al dueño ese
tratamiento; a la larga, el animal se va a agravar, pudiendo morir por este mal
diagnóstico y tratamiento, con toda la tristeza que esto implica para la familia
,y desde el punto de vista económico, finalmente la persona puede gastar más por
llevarlo a alguien que no está preparado para atender animales.
5. Lugares donde se imparte la carrera medicina Veterinaria:
La carrera solo se imparte en Universidades reconocidas por el Estado de Chile;
no hay institutos, academias, cursos por correspondencia.
Un
estudiante o egresado no puede atender por sí solo una mascota, solo lo hará en
casos especiales bajo la supervisión de un médico veterinario titulado.
A pesar de que han aparecido muchas universidades que imparten la carrera, hay
solo seis en todo Chile que tienen profesionales titulados hasta la fecha, y
son:
- Universidad de Chile
- Universidad de Concepción
- Universidad Austral
- Universidad Mayor
- Universidad Santo Tomás
- Universidad Católica de Temuco
- Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología.
6. Dónde se puede averiguar por la persona que atiende a su mascota.
La gran mayoría de profesionales que se dedica al área mascotas, se agrupa en
MEVEPA A.G., que corresponde a la agrupación de Médicos Veterinarios
Especialistas en Pequeños Animales. Al igual que en la profesión médica humana,
en la Medicina Veterinaria surgen especialidades, están los médicos veterinarios
de higiene ambiental de las municipalidades, los que trabajan en el área
avícola, los que trabajan atendiendo ganado, etc. y los que atienden y se
especializan en el área mascotas.
Esperamos que estos consejos les sean de ayuda, los ocupen y difundan y, si han
sido engañados por alguno de estos personajes, cuénteles a sus vecinos, amigos,
familiares; den a conocer su caso y denúncienlos.