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Verdades y mitos sobre los veterinarios M.V. Osvaldo Antonio Pérez
Los que peinamos canas seguramente hemos leído en alguna ocasión un catálogo de
inventos o descubrimientos realizados por nuestros antecesores en la profesión.
Las listas que yo he visto eran simples enumeraciones de hechos sin mayores
indicaciones sobre el autor o la fecha de cada hito descripto. Más aún,
pareciera que a partir de un inventario original (perdido en los orígenes del
tiempo) varios colegas, imbuidos del loable afán de enaltecer los logros de
nuestra ciencia, han ido realizando anónimamente sus aportes hasta conformar en
nuestros días un rosario de acontecimientos digno de ser memorizado... y
científicamente respaldado.
Teniendo a la vista una de ellas (publicada en 1984 en el número 5 de
Veterinaria Argentina, y tomada a su vez del Boletín Informativo del Colegio
Médico Veterinario 1º Circunscripción de Santa Fe) en esta entrega trataremos de
ir fundando o desmistificando cada una de esas famosas contribuciones, aclarando
que al emplear la primera persona del plural estoy solicitando la activa
participación de todos los veterinarios para realizar sus observaciones y
críticas.
1.- Los veterinarios descubrieron las Salmonellas:
Daniel Elmer Salmon (1850-1914), quien fuera en 1872 el primer diplomado de
Cornell y en 1876 se transformara en el primer doctor en medicina veterinaria
graduado en una universidad de los Estados Unidos, aisló junto a Theobald Smith
(1859-1934) los gérmenes más tarde designados como Salmonellas. Smith, recibido
de médico en el Albany Medical College, había realizado estudios de graduado en
veterinaria con los profesores James Law y Simon Gage de la Universidad de
Cornell, quienes lo adiestraron en todo lo relativo a microscopía. Trabajaba a
las órdenes de Salmon en el Bureau of Animal Industry que este fundara en 1883
como dependencia del Departamento de Agricultura. En 1885 fue iniciado por el
propio Salmon en los nuevos métodos de cultivo y aislamiento de bacterias que
este ya enseñara años antes en Francia y Alemania.
2.- Los veterinarios crearon las bacterinas:
Cuando los ya citados Salmon y Smith aislaron de cerdos la bacteria que llamaron
Bacillus suispestifer pensaron que esta era la causa de la peste porcina e
intentaron crear inmunidad contra dicha enfermedad usando inyecciones de
suspensiones de dichos microorganismos muertos, que más tarde se denominaron
bacterinas. Como sabemos fracasaron en su intento pero la técnica quedó
establecida para el futuro.
3.- Los veterinarios descubrieron las Brucellas:
No creo que sea correcto. En 1887 el médico militar, nacido en Australia y
graduado en Edinburgo, David Bruce (1853-1931) investigando bazos de pacientes
muertos de fiebre ondulante en la isla de Malta aisló la bacteria que más tarde
sería llamada Brucella melitensis. No obstante es digno de recordar que Bernhard
Laurits Frederik Bang (1848-1932) y su alumno Stribolt, descubrieron en 1896 el
germen de la brucelosis bovina (de allí nuestra conocida Enfermedad de Bang).
Bang había nacido en Sjaelland, Dinamarca y se recibió de veterinario en el
Royal Veterinary and Agricultural College de Copenhague.
4.- Los veterinarios descubrieron los virus filtrables:
Hay que admitir que de ser cierta, esta afirmación sería revolucionaria para la
veterinaria. Lamentablemente no puedo fundamentarla. En 1892 el ruso Dimitri
Ivanowski usó filtros de Chamberland para demostrar que el producto de la
filtración de plantas afectadas por el mosaico del tabaco era todavía
infectante. Pensó en la existencia de una toxina. El descubrimiento clave fue
hecho en 1898 por un asociado a Koch en la Escuela de Berlin, Friedrich Löffler
(1852-1915) y su principal asistente, el profesor de bacteriología Paul Frosch.
Ambos anotaron que el contenido de vesículas de animales con aftosa se mantenía
infectante aún después de ser pasado a través de un tipo de filtro de
Chamberland. Pero también en 1898 el veterinario francés Edmundo Nocard
(1850-1903) y su ayudante, el médico Emile Roux (1853-1933) trabajando en el
Instituto Pasteur demostraron que un agente filtrable era responsable de la
perineumonía contagiosa bovina.
5.- Los veterinarios descubrieron los micoplasmas como agentes patogénicos:
Como vimos en el punto anterior los trabajos de Nocard y Roux en 1898 son la
base de este notable hallazgo, por lo que bien se puede decir que la afirmación
es exacta aunque, como ya se apuntó, Roux no era colega.
6.- Los veterinarios descubrieron la primera enfermedad causada por
Trypanosomas:
Correcto. Griffith Evans (1835-1935, sí, vivió un siglo) oficial veterinario del
Ejército Británico estando en el Punjab descubrió en equinos afectados de surra
la presencia de un microorganismo que se ajustaba a la descripción que en 1843
hiciera David Gruby de un trypanosoma de la rana. Es digno de destacar que
Evans, graduado en Londres en 1855 (posteriormente se recibió en Montreal de
médico) tuvo que luchar en su momento contra la opinión del experto Timothy
Lewis que sostenía el papel inocuo de los trypanosomas.
7.- Los veterinarios desarrollaron la tuberculina y sus pruebas biológicas:
La tuberculina fue pensada originalmente por Roberto Koch como un medio
terapéutico contra la tuberculosis. El veterinario francés Saturnino Arloing
(1846-1911) a fines del siglo XIX alertó sobre los efectos nocivos de la terapia
con la tuberculina. El ya citado Bang estableció la efectividad de dicho
filtrado como prueba para una temprana detección de la enfermedad, lo que
permitió el control de la enfermedad mediante la segregación de los infectados.
Robert Von Ostertag (1864-1940), veterinario alemán, ideó otro método
profiláctico para extinguir la tuberculosis pero otorgándole a la tuberculina
una importancia secundaria.
8.- Los veterinarios desarrollaron las técnicas de enclavijamiento en la
reducción de fracturas:
Muy acertado. Ellis Leonard de la Universidad de Cornell fue el pionero de la
aplicación del enclavijamiento intramedular en huesos fracturados, allá por
1935. También Wade O. Brinker de la Universidad de Michigan fue uno de los
primeros en introducir esta técnica. Los avances en traumatología debidos a
veterinarios son varios. Emerson A. Ehmer (1895-1954) de Seattle desarrolló la
técnica del cerclage para fracturas de perros. El suizo Jacques Jenny
(1917-1991) creó una técnica de yesos moldeados removibles en mitades para
adecuarse perfectamente al contorno de la rodilla y fue uno de los pioneros en
prótesis óseas.
9.- Los veterinarios dieron la primera prueba de las enfermedades
transmitidas por artrópodos:
Así es según lo hablado de Griffith Evans pues este sostuvo que la surra era
diseminada a través de la picadura de una mosca picadora. Se basó para ello en
lo que los nativos le contaron. No tuvo ocasión para certificar su teoría pero
en 1899 Leonard Rogers demostró que la hipótesis enunciada 19 años antes por
Evans era correcta. En 1893 Theobald Smith y Frederick L. Kilborne establecieron
que las garrapatas llevaban Babesia microti que causaba babesiosis en humanos y
humanos. Fue este el trabajo pionero de los que más tarde se sucederían sobre
artrópodos vectores. Kilborne era veterinario egresado de Cornell y compañero de
clase de Smith en esas aulas.
10.- Fueron veterinarios quienes hicieron contribuciones claves en la rabia:
Perfecto. Este es un punto en el que haré una pequeña acotación. Los
veterinarios rendimos homenaje continuamente a Pasteur, y está bien que así sea
pues el destacado químico francés realizó grandes investigaciones en el campo de
nuestra ciencia, casi todas ellas con provechosos resultados. Pero, en el afán
de llevar agua para el molino, suele decirse que Pasteur habría afirmado que de
haber seguido otra carrera habría sido veterinario. No hay evidencias de tal
afirmación, sí en cambio de su reconocimiento a la genial obra de veterinarios
franceses contemporáneos. Precisamente en un banquete de 1885 ofrecido por los
veterinarios sanitaristas Pasteur pronunció un discurso en el que elogió el
progreso logrado por los Bouley, Arloing, Cornevin, Chauveau, Toussaint,
Trasbot, Colin, Nocard y concluyó con la siguiente frase: "Creedme, señores, el
secreto para dar a vuestra profesión el lugar que se merece está en tener
siempre a la cabeza una elite de Profesores y de sabios".
Volvamos ahora con los avances hechos por colegas en el tema de la rabia. Uno de
ellos, Victor Galtier (1846-1908) fue un serio candidato al premio Nobel de 1908
pero lamentablemente la muerte lo sorprendió unos meses antes de poder acceder a
tan honrosa distinción. Galtier fue el primero que demostró la existencia del
virus rábico en las glándulas salivales y la inoculabilidad del virus rábico al
conejo lo que permitió evitar el riesgo del manejo de los perros y el mayor
precio de los ovinos empleados hasta el momento. También comprobó la duración
del período de incubación y su disminución a través de las sucesivas
inoculaciones. Hasta demostró la posibilidad de inmunizar ovinos mediante la
inyección de material virulento por vena, aún cuando los animales ya habían sido
mordidos. Como se ve, la labor de Pasteur si bien es elogiable desde todo punto
de vista, reconoce como cercano antecedente las fundamentales investigaciones
que previamente había realizado Galtier y que, conocidas por el químico,
sirvieron para llevar a buen puerto el desarrollo de un método de inmunización
contra la rabia.
Hasta aquí por ahora el tratamiento de las "conquistas" científicas. El párrafo
final me gustaría dedicarlo a una perlita que tenemos los veterinarios y es el
invento de los neumáticos. Importante por cierto aunque no de la magnitud del
tornillo o la rueda como a veces uno termina creyendo después de escucharlo
repetido hasta el cansancio. Igualmente merece que contemos algo sobre la
historia, al menos su relación con la veterinaria, pues tampoco es cosa de que
terminemos pensando que Charles Goodyear o Harvey Firestone fueron viejos
colegas. Lo cierto es que John Boyd Dunlop era un escocés nacido en Ayrshire,
allá por 1840 (el 5 de febrero para ser exactos si es que alguien quiere
celebrar el natalicio de la goma). Su padre era un granjero que trató de que su
hijo recibiera una adecuada educación para desenvolverse en el campo y así fue
que John estudió en Edinburgo la carrera de veterinario recibiéndose a los 19
años. Cuenta la tradición que en 1887, viendo a su hijo darse unos cuantos
golpes en determinada parte del cuerpo gracias al accidentado andar de su
bicicleta, se le ocurrió la idea de recubrir las ruedas con los benditos
neumáticos de caucho. Esto también sirve para saber porqué no se le ocurrió el
invento a un argentino. En la Pampa todo era liso y ningún neumático hubiera
salvado del porrazo ocasionado por una vizcachera. Dunlop falleció en 1921 con
una fortuna que paradójicamente, estaba más relacionada con la agronomía
-plantaciones de caucho- que con la veterinaria.
Agradecemos la
colaboración para la publicación de este articulo a: Osvaldo Antonio Pérez -
Médico Veterinario, U.B.A - Licenciado en Historia, USAL - Profesor de Historia,
USAL - El autor desea agradecer la colaboración prestada por el Dr. Héctor G.
Aramburu.
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