Aspectos clínicos y
tratamiento
de los tumores mamarios en caninos
Tumores de
mama en caninos
Las glándulas
mamarias de la perra son asiento frecuente de tumores de diversos grados de
malignidad representando el 42 % de todos los tumores caninos y el 82% de los
tumores que afectan los órganos reproductivos. Esta enfermedad puede presentarse
en hembras de cualquier raza, aunque es mas frecuente en perras de edad
avanzada.
Algunos tumores crecen y se desarrollan de manera lenta. Este hecho ocasiona que
a veces lleve cierto tiempo de desarrollo antes de ser advertido por el
propietario. De ahí radica la importancia de realizar frecuentes visitas al
profesional, quien examinará cuidadosamente cada una de las mamas en busca de
posibles tumoraciones. El diagnóstico precoz de los tumores mamarios eleva las
posibilidades de sobreviva. En otros casos, son tumores de crecimiento muy
rápido, alcanzando a veces grandes tamaños en muy poco tiempo.
Si bien como se dijo anteriormente, esta enfermedad es de frecuente observación
en cualquier perra que no ha sido castrada a temprana edad, los tratamientos
contraceptivos hormonales utilizados tradicionalmente elevan significativamente
el riesgo de padecer tumores mamarios en la perra. Del mismo modo, las hembras
con antecedentes de pseudogestaciones (presencia de leche en las mamas y
conducta materna pese a no estar preñada) presentan mayor predisposición a
sufrir esta enfermedad. Las recidivas (nuevo desarrollo tumoral una vez extraído
quirúrgicamente el tumor inicial) son frecuentes, como así también las
metástasis (desarrollo del tumor en otras partes del cuerpo). Una vez detectadas
las metástasis el pronóstico es muy sombrío, y el tratamiento sólo paliativo.
El tratamiento de rutina de los tumores mamarios caninos es quirúrgico, sin
embargo es de hacer notar que el pronóstico es reservado en todos los casos.
Cuanto más rápido se proceda a la realización de la cirugía y extracción del
tumor, mayores las posibilidades de sobreviva de la paciente.
En general los tumores mamarios avanzados responden de manera dudosa la
irradiación aunque en ocasiones se utiliza para intentar retrasar el
crecimiento, o reducir su tamaño para una posterior cirugía. La respuesta a la
quimioterapia es muy variable, por lo cual tampoco existe un protocolo
quimioterápico eficaz que puedas ser utilizado en esta afección. Hay varios
protocolos vigentes, el cual será seleccionado por el veterinario oncólogo de
acuerdo a determinadas variables como ser edad, estadio clínico de la
enfermedad, enfermedades concomitantes, tipo de tumor, grado de malignidad, etc.
El cáncer es considerado actualmente una enfermedad crónica, como tantas otras
(alteraciones cardiacas, renales, hepáticas, etc.); y por lo tanto deberían
tratarse adecuadamente y con un profesional idóneo en el tema.
Si bien la cura definitiva muchas veces no puede lograrse (al igual que las
enfermedades crónicas anteriormente mencionadas), si puede lograrse un mejor
calidad de vida y una mayor sobreviva que si no se instaurara un tratamiento
adecuado y a tiempo.
Agradecemos la
colaboración para la publicación de esta nota a:
Medico
Veterinario Guillermo A. Hermo MV - Laboratorio de Oncología Molecular -
Departamento de Ciencia y Tecnología. - Universidad Nacional de Quilmes - R.
Sáenz Peña 352 - Bernal - Buenos Aires - Argentina. - 9 de Julio 3875 – Lanus –
Buenos aires – Argentina. - Teléfono : 0054 - 11 - 4220 - 3594 -
www.oncoveterinaria.com.ar
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