Es alérgico tu gato
Multitud de hogares en todo el mundo disfrutan de la compañía de un
gato. Esta
mascota milenaria se caracteriza por una tremenda vitalidad e independencia. Eso
no significa que debas desentenderte de él: al contrario, has de observarle de
vez en cuando para comprobar su
comportamiento y estado de salud.
Uno de los problemas que puede padecer tu gato es la
alergia.
Si tu pequeño felino la desarrolla, probablemente se deberá a una defensa física
ante algo que no funciona bien en su organismo. De hecho, la alergia no es
más que es una reacción fisiológica que surge cuando el sistema inmunológico de
tu animal identifica una sustancia nociva para su cuerpo.
Misanimales.com te muestra algunas de las patologías alérgicas y los síntomas
que pueden aparecer en tu gato.
Alergia en el gato por Picadura de pulga, síndrome complejo:
Es muy común en perros y gatos que, aún teniendo una buena higiene y vida
saludable, les afecten las
pulgas. La reacción alérgica a la picadura de pulga se produce al momento
del picotazo y es debido a las propiedades que contiene la saliva cuando se
inyecta en la piel de tu minino. El cuadro que aparece es una inflamación
cutánea.
El felino aquejado de
DAPP (dermatitis alérgica a la picadura de pulga) presentará síntomas
notables. Si observas que tu gato se lame muchas veces, es que se está rascando
porque hay un problema de piel. Un síntoma que será visible, sobre todo en el
cuello, es la pérdida de pelo en la zona afectada. Las patas, cabeza o abdomen
también pueden mostrar alopecia, pero en menor medida.
La especie afectada de DAPP desencadenará una dermatitis miliar: la piel
se llena de costras y descamación, por lo que no dudes en llevar a tu gato al
veterinario, allí le van a tratar y le ayudarán a aminorar el intenso picor que
siente.
Alergia alimenticia del gato:
El prurito o inflamación cutánea también puede deberse a la intolerancia
alimenticia. Un componente del alimento actúa como alergénico, sustancia
reconocida por el sistema inmunológico como extraña o peligrosa, y provoca
síntomas de hipersensibilidad. Esta manifestación puede aparecer repentinamente
en gatos de más de siete años que siempre han estado ingiriendo el mismo tipo de
comida y nunca antes habían mostrado ninguna reacción extraña.
El diagnóstico de
alergia alimenticia pasará por cambiar, al menos durante muchos días, los
alimentos, decantándonos por otro tipo de pienso o comida húmeda que no haya
probado con anterioridad. Si la alergia es alimenticia, la hipersensibilidad
irá disminuyendo progresivamente hasta desaparecer.
Poco a poco, se empezará a introducir de nuevo en su dieta el alimento habitual
y así iremos descubriendo los componentes que le causaron la dolencia. Sería
conveniente que se llevara a cabo correctamente la dieta de supresión, y
evitar que el gato coma cualquier cosa sin que el dueño se percate de ello.
La alergia de tu gato al comedero:
Si tu gato presenta lesiones severas en la cabeza, la cara, los labios o el
hocico, es probable que esté sufriendo una contundente alergia al material
con el que está fabricado el comedero.
La solución será tan sencilla como retirar el comedero de plástico y cambiárselo
por otro de vidrio, cerámica o acero inoxidable. Tu felino te lo agradecerá
mucho, pues dejará de rascarse desesperadamente como antes.
Alopecia felina extensiva:
Los mininos que padecen este síndrome se dedican a lavarse en exceso, por
lo que su pelo se romperá y presentarán una fuerte inflamación de la zona
afectada. El síntoma de alopecia felina encuentra su causa en fenómenos
alergénicos. Las razas a las que más afecta esta patología es a los
Siameses,
Birmanos,
Orientales y
Abisinios.
Estas manifestaciones requieren tiempo para descubrir su origen y poder actuar
con un tratamiento acertado. Hay autores que indican que pueden deberse a
problemas emocionales como estrés, pérdida de un ser querido, enfado, etc. Sin
embargo, la alopecia puede tener un verdadero origen alérgico.
No es una enfermedad peligrosa para la vida de tu pequeña mascota, pero sí que
es molesta debido al intenso picor que soportará el animal antes de ser
diagnosticado y tratado por el veterinario.
Alergia de los gatos a los humanos:
Es sabido por todos que son muchos los humanos que tienen alergia al pelo del
gato, pero ahora un grupo de científicos estudian lo contrario. Se ha estado
trabajando con gatos asmáticos que son alérgicos a las personas y a sus
hábitos: el polvo de los hogares, el humo de los cigarrillos, la caspa y la piel
descamada del hombre o el propio perfume son capaces de causar inflamación en
las vías respiratorias de los felinos.
Uno de cada 200 gatos es asmático. El asma felina genera toses,
estornudos y falta de aliento. Durante una crisis de asma, el animal buscará una
posición en la que mejore la ventilación; posiblemente se tumbe en postura 'semiacostada'
con los codos abiertos. Estas crisis pueden llegar a durar hasta varios minutos.
Como puedes ver son muchas las alergias que puede sufrir tu minino: aquí sólo te
mostramos algunas. La mejor solución es la prevención y para ello te aconsejamos
que lleves a tu pequeña mascota al veterinario periódicamente.
Fuente:
www.facilisimo.com