La medicina
veterinaria basada en la evidencia (MVBE), es un concepto que tiene su origen en
la medicina basada en la evidencia (MBE), denominación conferida a este proceso
sistemático de búsqueda, análisis e implementación, en la Universidad de Mac
Master (Canadá), durante la década de los 80`.
El Profesor Sackett de la
Universidad de Oxford la define como:
"MBE es la utilización consciente, explícita y juiciosa de la mayor evidencia
científico - clínica disponible, en la toma de decisiones, para el cuidado de
los pacientes individuales. La práctica de la MBE significa integrar a la
maestría clínica individual, la mejor evidencia científica disponible procedente
de investigación válida y fiable"*
Practicarla, significará integrar en armonía; la experiencia
de los clínicos, los hallazgos de la investigación básica y aplicada focalizada
en los pacientes, considerando sus respuestas individuales, evaluando la
racionalidad económica de las intervenciones médicas, quirúrgicas y diagnósticas
que se dispongan, aplicando principios de epidemiología clínica, manejo moderno
de la información y bioestadística.
La metodología de la medicina basada en la evidencia, se
puede aplicar a todas las disciplinas sanitarias; medicina, odontología,
veterinaria, sicología, farmacia, enfermería, egresados de escuelas de
tecnología médica, etc, en los correspondientes ámbitos de acción donde deberán
ejercer sus profesiones y especialidades. La mayoría de los autores coinciden
que su puesta en práctica consta de 5 pasos fundamentales:
1) Formulación de una pregunta
clara a partir del problema que se analiza.
2) La búsqueda sistemática de las evidencias, para identificar las mejores y más
relevantes de ellas.
3) La evaluación científica de la evidencia, para determinar de forma crítica la
validez y utilidad de los resultados descritos.
4) La puesta en práctica de los hallazgos obtenidos.
5) Evaluar nuestra performance.
Algunos de los
fundamentos en que se sostiene la necesidad de practicar la MVBE, provienen del
reconocimiento por parte de los propios profesionales, de que muchas de las
decisiones clínicas que se adoptan, carecen de un aceptado y acertado fundamento
científico.
Los pacientes, pueden estar sometidos a excesiva exposición
tecnológica, situación muy reiterada en medicina humana, o bien a padecer una
infrautilización de las estructuras existentes, como frecuentemente ocurre en
medicina veterinaria.
Con la aplicación ponderada de la MVBE, podremos
objetivamente distinguir las decisiones eficientes, eficaces y criteriosas, de
las de otro tipo.
Algunos de los instrumentos operativos más destacados de la
MVBE, son las revisiones sistemáticas y el meta-análisis, así como el desarrollo
de guías de práctica clínica.
La revisión sistemática, es una actualización periódica en
que la evidencia sobre un tema se identifica, se analiza exhaustivamente en
forma crítica y se sintetiza de acuerdo a criterios estandarizados. El
meta-análisis es una práctica estadística que permite integrar los resultados de
diferentes estudios e investigaciones, y obtener un estimador único de
significación.
Estas técnicas, son de valor superlativo en los tiempos que
transcurren, donde el volumen de información que se produce es inmenso e
inmanejable, porque selecciona, y descarta la literatura de no-calidad. Los
estudios con estas características, deben ser un insumo fundamental para diseñar
las políticas de salud y atención veterinaria.
En medicina humana, hay instituciones de reconocimiento
internacional como Colaboración Cochrane, así como también agencias de
financiamiento, que se dedican exclusivamente a realizar las revisiones
sistemáticas, como proyectos independientes en sí mismos.
No resultaría razonable que un clínico, el director técnico
de un hospital clínico veterinario o la dirección de una empresa de seguros
médico-veterinarios, se encargarán de realizar la búsqueda rigurosa, actualizada
y sistematizada, de la información de calidad que se produce en el mundo sobre
tal o cual tema.
Las guías de práctica clínica (protocolos, estándares,
recomendaciones, políticas) tienen como objetivo; estandarizar las conductas
clínicas, mejorar la calidad asistencial, conocer y comparar los diferentes
patrones clínicos de ejercicio liberal, controlar y racionalizar costos, con la
meta de cambiar los sistemas de salud integralmente.
Para elaborar las guías de
práctica clínica (GPC) , Patiño Restrepo cita tres métodos que son :
1) La opinión de especialistas
destacados en función de su trayectoria y experiencia.
2) Consenso entre instituciones académicas, especialistas, colegios y
sociedades. (más aceptado)
3) Basados en MBE, siendo teóricamente los mejores, significan un proceso que
puede llevar muchos años en concretar la validación. Se acepta entonces como más
factible que sea la combinación de evaluación científica y opinión experta
Agradecemos la colaboración
para la publicación de este articulo a: Dr. Hugo Ochs Olazábal. - MV. Docente de
Patología, Facultad de Veterinaria, Universidad de la República del Uruguay -
PDS- Programa de Dirección de Empresas de Salud. IEEM, Universidad de
Montevideo. - haochs@adinet.com.uy
Bibliografía recomendada:
-
Sackett. D, Richardson. W,
Rosemberg. W; Haynes. R. Medicina basada en la evidencia. Como ejercer y enseñar
la MBE. Londres: Churchill Livingstone, 1997.
-
(*) Sackett. D; BMJ 1996; 312:
71-72.
-
Hinojosa. M. del Carmen, Cañedo.
Ruben. Editorial-Medicina basada en la evidencia: un nuevo reto al profesional
de la información en salud. ACIMED 2001; 9 (1):5-11.
-
Centro Cochrane Iberoamericano.
www.cochrane.es
-
Instituto Argentino de Medicina
Basada en las Evidencias.
www.iambe.org.ar/veterinaria.htm
-
Patiño Restrepo. J; mbe/Medicina
basada en la evidencia4.htm
-
Guerra. L; La Medicina basada en
la evidencia: un intento de acercar la ciencia a la práctica médica. Med Clin
1996; 107: 377-382.
-
Dermatología basada en la
evidencia: Revisión de la farmacoterapia en la dermatitis canina atípica.
www.visionveterinaria.com / 23.
Julio
-
Olivry. T; Mueller. R.S; Evidence-based
veterinary dermatology: a sistematic review of the pharmacotherapy of canine
atopic dermatitis.Vet. Dermatol. 2003 Jun 14 (3): 121-146.