Solo les falta hablar?
Siempre se considero al
lenguaje como una característica exclusivamente humana, la capacidad lingüística
fue la prueba por siglos de que un ser poseía inteligencia.
El impedimento para comunicarse y los fracasos en tratar de enseñar a hablar a
los animales se basaron en expectativas poco realistas de que pudieran
expresarse como nosotros, obviamente restricciones para controlar lengua,
labios, paladar y cuerdas vocales lo hacen imposible. Hasta que en la década del
’70 se les ocurrió a un par psicólogos enseñar a chimpancés el lenguaje de los
signos.
Ese momento abrió una nueva
etapa para que nos comuniquen sus emociones, necesidades y preferencias.
Los que investigan y conversan
con estos animales se sorprenden al descubrir que la semejanza con nuestros
parientes animales es mayor a la que siempre supusimos. Richard Wrangham,
antropólogo de Harvard, dice que los chimpancés pueden comunicarse en este
idioma como un chico de 3 a 4 años.
Obviamente un sector de la
comunidad científica no considera a este idioma de signos como uno verdadero,
mientras muchos sostienen que la diferencia, al igual que en otros aspectos con
los animales, es “ de grado y no especie ”, o sea, su capacidad es menos
desarrollada pero no diferente.
Esta es una de las
características que impulsa a gente como Steven Wise, abogado que dirige su
práctica a la defensa legal animal ( fue docente de Harvard, Vermont y la Univ.
Jhon Marshall de Chicago ), a considerar que muchos de ellos tienen una débil
protección por parte de la Justicia, hace más de 25 años que trabaja basando sus
argumentos en los últimos avances científicos sobre conciencia y comportamiento
de algunas especies.
Menciona en un artículo del
Washington Post con motivo de presentar su libro (*) a un par de personajes como
Lucy, una chimpancé que aprendió el idioma americano de los signos y recibe a su
maestra todos los días, con un gran abrazo y 2 tazas de té, que ella misma
prepara en su cocina. Koko, una gorila de California, gran conversadora, que
conoce más de 1000 signos, entiende cientos de palabras en ingles y presenta
para los test de inteligencia humana un puntaje bajo, pero dentro de parámetros
normales. Chantek, un orangután de Atlanta, que tiene una gran habilidad para
expresar sus emociones con signos y los inventa para describir cosas o Alex, un
loro africano, que resuelve problemas complejos, usa símbolos, es un diestro
imitador, puede enunciar cerca de 100 palabras y aprendió a deletrearlas,
quien según los científicos de este laboratorio visitado por Wise, puede
razonar, comprender y calcular con el nivel de un humano de 4 o 5 años (2).
Solo les falta hablar o solo falta que los entendamos ?
(1) Drawing the line : Science and the case
for Animal Rights
(2) °Beastly Behaviour ? A law professor says it’s time to extended basic rights
to the animal kingdom. By a Washington Post Staff Writer, Wednesday, june 5,
2002,
page c 01 2002 The Washington Post Company
Agradecemos la colaboración
para la publicación
de esta nota a :
M.V. Mario Miani - Vice Presidente
C.M.V.P.R.N. -
Colegio Médico Veterinario Provincia de Río Negro
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