¿Amigos o enemigos ?
Educarlos
hace la diferencia
Un estudio austriaco, basado en historias clínicas de
chicos atacados por
perros, desaconseja el contacto entre canes y niños menores de 6 años.
El mismo, publicado en una revista norteamericana de pediatría, a despertado una
polémica entre médicos y veterinarios, en la que el sentido común de nuestros
profesionales locales prevalece.
Este trabajo parece olvidar un aspecto fundamental, los padres y los
maestros.
Los chicos menores de 6 años que cuenten con padres, tutores o maestros
formados, atentos y presentes en el momento en que interactúan, pueden
ser educados en la forma correcta de relacionarse con los animales. Los
mayores participan activamente tanto en la elección como en el
entrenamiento de las mascotas que estarán en contacto con hijos o menores a
su cargo, evitando privarlos de los efectos benéficos que una mascota ejerce en
el desarrollo de su personalidad.
Si evaluamos los ataques de canes a niños pequeños veremos la peor parte
de la compleja interrelación entre chicos y perros, en ella se producen los
accidentes de mayor gravedad debido a una combinación de sucesos como proximidad
de la cara, cuello y grandes vasos, menores reflejos de defensa y presión de
mordedura canina.
Si observamos otra parte de esta realidad, que no podemos mensurar, encontramos
una gran cantidad de perros que estoicamente soportan tirones de orejas y
dolorosas manipulaciones en manos de los chiquitos, exhibiendo su capacidad
para inhibir y modular reacciones.
No podemos pretender que los bebes actúen como adultos en miniatura, ni que los
perros sean humanos en 4 patas, un perro es un perro y un bebe es un bebe, el
animal reaccionara de acuerdo a la interpretación que haga de la situación,
conforme a su especie y aprendizaje, así como un bebe actuara inconsciente
del peligro que corre al molestar, producir dolor o ingresar al territorio
canino.
Los accidentes que se producen con los propios animales de la casa, son
responsabilidad de padres o tutores, que siempre deben vigilar el juego con
sus mascotas, nunca deben dejar a un bebe solo con el perro, ni permitir
que se acerquen a canes desconocidos, detrás de rejas o que permanecen atados.
Los que estudiamos este tipo de accidentes, sabemos que son múltiples los
factores que intervienen, tanto humanos como animales, y tenemos algunas
certezas, una es que pudieron haberse prevenido, otra es que podemos Educar a
los chicos en la escuela, capacitándolos en conductas seguras para
relacionarse con perros propios y desconocidos.
De nosotros depende formarlos para que se conviertan en incondicionales
amigos.
Disfrutémoslos responsablemente. -
Hasta la próxima.
Agradecemos la colaboración para la publicación de esta nota a :
M.V. Mario
Miani
C. Onelli 1460 - Local 8 - Centro Administrativo Bariloche
Bariloche - Río Negro - Argentina -
TE: 54 - 02944 - 43 - 1721 -
Consultas M.V. Mario Miani »
Notas del
mismo autor: