La Rabia es una amenaza siempre presente
Luego del caso ocurrido en el Barrio de Caballito la semana pasada en un gato
doméstico, desde CAPROVE insistimos en informar acerca de la enfermedad, sus
consecuencias y la manera de prevenirla.
Buenos Aires, Abril de 2008. Toda mascota puede ser transmisora de
enfermedades a los hombres, por lo que es importante estar informados y tener en
cuenta la implementación de medidas sanitarias como la vacunación y los
controles periódicos de los animales domésticos por parte de los veterinarios.
Las mascotas pueden contraer enfermedades como la rabia, y pueden
transmitirla a los seres humanos. La rabia es una enfermedad viral
con distribución casi mundial. Se trata de una zoonosis (enfermedades que
se transmiten del animal al hombre o viceversa) producida por un virus que ataca
al sistema nervioso central de las personas o animales, al que llega a
través de los nervios de la zona de mordedura o contacto. La rabia es una
enfermedad mortal para la que no existe tratamiento.
El virus de la rabia se encuentra en la saliva y es el factor de
transmisión en un animal infectado que al morder contagia la enfermedad.
El virus puede estar presente en la saliva muchos días antes de la aparición
de los signos clínicos y puede ser secretado de manera constante o
intermitente hasta justo antes de la muerte del animal infectado.
Un agente portador común es el murciélago y consecuentemente donde la
población de éstos aumenta, aumenta el riesgo de casos de rabia.
En el año 2003 se registraron 157 casos de rabia en las provincias de
Salta y Jujuy en la frontera con Bolivia. Entre noviembre de 2006 y
febrero de 2007 hubo 9 casos más en Jujuy.
Entre los casos más cercanos, además del ocurrido la semana pasada en Buenos
Aires, se puede destacar el de un gato doméstico con rabia detectado en 2002
en Chascomús, provincia de Buenos Aires, y el de un perro en la ciudad de
Córdoba el mismo año. En ambos casos, los animales, que debieron ser
sacrificados, habían estado en contacto con murciélagos con rabia.
En el 2004, se encontró un murciélago con rabia en el fondo de una
vivienda en La Plata pero no generó graves consecuencias. El año pasado
apareció uno de estos mamíferos infectados en Bahía Blanca y tres
especies en Santa Fe, lo que generó preocupación en ambas provincias.
Tanto en la Capital Federal como en las principales ciudades del interior se
considera un mal latente ya que la rabia puede transmitirse no sólo a
través de perros, sino también de gatos, ratones,
conejos y murciélagos, entre otros animales de sangre caliente.
Síntomas de la rabia en los animales:
La primera evidencia de la enfermedad en los animales suele notarse en el
cambio de conducta (un perro manso puede pasar a ser un perro violento y
mordedor) así como cambios en el sonido de voz (ladridos, maullidos,
etc.).
En el caso de los murciélagos, es importante tener en cuenta que cuando
vemos uno que vuela de día o se encuentra en el piso, es muy
probable que haya contraído la enfermedad y es riesgoso su contacto con
el hombre o animales domésticos ya que pueden ser mordidos y contagiados.
Prevención de la rabia en los animales:
Especialistas sostienen que la vacunación anual de perros y gatos es la única
herramienta efectiva para la prevención de la rabia.
La vacunación
antirrábica es obligatoria en todo el país,
y cada propietario de mascotas debe recurrir a su veterinario a fin de que
anualmente se proteja a su animal de la enfermedad. Sin embargo, el gran
problema de la rabia es la cantidad de animales callejeros.
“Cuando una persona es mordida por un perro se debe actuar según el
procedimiento Standard aprobado por la OMS (Organización Mundial de la Salud)”
sostiene el médico veterinario Fernando Marino, Subrogante de la Dirección
del Laboratorio Central de Salud Pública de la Provincia de Buenos Aires. “Se
debe dejar a los perros en observación por diez días para su control, más
allá de que el animal haya sido previamente vacunado contra la enfermedad”
para corroborar que esté libre de rabia.
En caso de que se detecte un animal mordedor, el propietario tiene 48 hs para
presentarlo a realizar la Observación Antirrábica. Si no lo hace, se
debe denunciar ante la policía quien lo obligará a hacerlo o derivará el animal
al Instituto Antirrábico local.
Consejos de CAPROVE para la prevención de la rabia:
Si una persona ha sido mordida por un animal, se debe considerar la posibilidad
de que el animal tenga rabia. Así se tomarán los recaudos necesarios para evitar
el contagio mortal de esta enfermedad.
1) Realizar un lavado inmediato y
enérgico de las heridas con agua y jabón. (Nunca desinfectar con alcohol).
2) Visitar a un médico y/o centro de asistencia antirrábica.
3) Localizar el animal para que sea controlado.
Si el animal es localizado, se le debe realizar una observación antirrábica
a través de un veterinario.
Si el animal no es localizado, se le inicia a la persona mordida la terapia
preventiva contra la rabia.
4) Si el dueño se niega a realizar la observación antirrábica, se debe
realizar la denuncia policial. La Policía mediante la fuerza pública
obligará al dueño a realizarla o secuestrará al animal mordedor para
llevarlo a un centro antirrábico.
La observación dura 10 días y requiere 5 consultas del profesional.
¿Por qué? Porque el virus en un animal infectado se libera por saliva
días antes de la presentación de los síntomas de rabia. Si observado por 10
días el animal no presentó síntomas de rabia, se considera que no transmitió la
enfermedad.
Fuente: CAPROVE - Cámara
Argentina de la Industria de Productos Veterinarios – Comisión de Animales de
Compañía - Dirección : H. Irigoyen 850, piso 1º, oficinas 128/132 -Ciudad de
Buenos Aires (C1377AAN) - Teléfonos/Fax : (54 11) 4343 - 1472 / 4342 - 1405 /
4331 - 9896
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