Acompañantes Terapéuticos
Los habitantes de este
bendito mundo nos hemos vistos atrapados en una vorágine vertiginosa que
vaya a saber quien sabe a donde conduce. Esa carrera desenfrenada ha
arrasado con estructuras tan tradicionales como la familia con
consecuencias inmediatas tan alarmantes como el aumento en los
desmembramientos de los grupos familiares.
He podido comprobar como
esta situación traumática trata de ser compensada con la utilización de
una mascota a modo de “bastón”, que ayuda en no pocos casos a paliar
alguna situación puntual.
Ya habíamos informado que
se observa como echo más frecuente que trabajadores de esta nueva era
informática se acompañan con sus animales hasta los pies de sus
escritorios en los lugares de trabajo. Lo llamativo es que ahora este
“acompañante terapéutico” “acompaña” a sus propietarios a las sesiones
con discípulos de Freud o Lacan. Muchos terapeutas ven con buenos ojos
esta alternativa y hasta estimulan esta situación como “elemento
atípico” de la terapia.
Hemos comentado en otras
ocasiones y es bueno recordarlo, que los animales - y como ha sido
comprobado científicamente -, juegan un papel fundamental en la
recuperación de niños alojados en el Hospitales pediátricos, en la de
ancianos alojados en geriátricos, en el control de pacientes
hipertensos, de chicos Down, o en centros de recuperación de adicciones.
La mirada y la afectuosa calidez de una tibia lengua canina o felina que
lame a su dueño, es en ocasiones suficiente para impedir echar mano a
otro porro, a un vaso de bebida o a inhalar pegamento.
Los animales aceptan esta
función como si hubiesen sido puestos para cumplirlas, y solo
ocasionalmente vemos en el consultorio consecuencias de esta sobrecarga.
Algunos pacientes se presentan con patologías digestivas, de piel u
otras, como si la enfermedad por sobreexigencia o estrés aflorara a
través de alguno de estos órganos. Esto lo comprobamos cuando seguros de
los causales, simplemente alojamos transitoriamente a los pacientes en
otro ambiente “alejados del enfermante” lográndose su cura en poco
tiempo y sin medicación ni placebos.
Como imaginará el lector
este tema da para mucho y este siglo recién comienza. Como todo, la
solución se encuentra ubicando a las cosas en su justo punto medio, y en
este caso lo encontramos ubicando a nuestros animales de compañía en una
posición equidistante entre la extrema humanización y el sometimiento
extremo al que son sometidos no pocos perros, gatos, o novedosas
mascotas.
Agradecemos la colaboración para la publicación de esta nota al Dr.
Leonardo Sepiurka:
Hospital Veterinario Tortuguitas :
Especialidad Ortopedia - Cirugía - Traumatología - Directorio 155 - 1667
- Tortuguitas - Partido de Malvinas Argentinas - Prov. de Buenos Aires -
Argentina - Teléfono y fax : (54) - 02320 - 49 - 1600 -
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