El baño de su gato - precauciones

Después de un buen baño.... un buen descanso.

El gato es un animal que dedica mucho tiempo del día a su propio aseo, el baño sólo debería practicarse cuando sea necesario: si realmente está sucio, en el caso de gatos que salen al jardín o al campo, antes de una exposición, por ejemplo, o en el caso de que algún tratamiento dermatológico lo requiera. En circunstancias normales, un cepillado diario a fondo elimina toda la suciedad del manto y resulta más beneficioso para el gato. No obstante, éstas son algunas precauciones a tener en cuenta antes de bañar a nuestro gatito por primera vez.
 

El calendario de vacunaciones debe estar al día.  

Se debe usar un champú específico para gatos, no utilizar cualquiera de los nuestros, y no es recomendable el uso de otros acondicionadores o suavizantes.
 

La habitación ha de estar templada y sin corrientes de aire.  

¡Importantísimo! El agua debe estar tibia, ni demasiado fría, ni demasiado caliente, a una temperatura de unos 30 grados, y resulta conveniente dejar correr un rato el agua, a fin de que el animal se acostumbre al ruido. La intensidad del chorro debe ser moderada, y nunca dirigido directamente hacia la cara o las orejas.  

La tarea de bañar un gato es realmente complicada si no está acostumbrado desde cachorro. Una vez que el gato esta mojado, se debe proceder a un exhaustivo enjabonado, dejando que el jabón actúe sobre el manto sobre unos 5 minutos. Una vez concluida esta fase es preciso enjuagar muy bien con abundante agua para que no queden restos del shampoo que puedan provocar después prurito o malestar.  

Antes del secado, retiraremos toda la humedad posible con una o más toallas, y a continuación usaremos un secador de pelos. Esta es la parte más delicada y la que más disgusta a los gatos. Podemos intentar conectar el aparato unos minutos antes a fin de que el animal se vaya acostumbrado lentamente al ruido, e ir practicando breves maniobras de acercamiento para que se dé cuenta de que el artilugio es inofensivo. Si a pesar de nuestras precauciones es imposible proceder al secado, mucha paciencia!! No queremos un gatito aterrorizado, así que retiraremos la mayor parte de agua con una o más toallas secas, y permitiremos que el minino se termine de secar en una habitación tranquila y caliente.
 

Fuente: Revista Todo Gatos, MC Ediciones Revista El Mundo del Gato, Ed. Moreno Martín S.L.

 


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