Los perros nunca deben salir sueltos a la calle


La mayoría de los propietarios de perros saben que para el bienestar de su animal es esencial realizar paseos y caminatas diarias. Pero no todos saben que ningún perro que tenga un dueño responsable y razonable debe salir a la calle en las ciudades sin su collar o pretal y correa correspondiente.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires rige una legislación (la número 1408/12) que exige que todo tenedor responsable pasee a su mascota con collar, correa no extensible de un largo no superior a los dos metros e incluso con bozal colocado.

Sin embargo, es una práctica lamentablemente demasiado generalizada en las ciudades el permitir que los perros salgan a pasear sin estar sujetos, acarreando innumerables riesgos, por ejemplo:

- Ante un ruido, la presencia de otro perro, pura curiosidad o acto de desobediencia el perro puede cruzar la calle y ser atropellado por un automóvil. Ésto, además del obvio riesgo sobre la vida del animal, pone también en riesgo la vida del eventual conductor del vehículo, quien al intentar esquivar al perro puede hacer una maniobra imprudente ocasionando un accidente aún más grave.

- Pueden originarse peleas con otros perros, aún estando estos otros animales convenientemente sujetos, con heridas no solo en los perros enfrentados si no también en sus dueños al intentar separarlos.

- El perro puede salir corriendo, y sin más, perderse para siempre, e incluso ser hurtado por personas inescrupulosas.

- Un perro que sale suelto puede ser más fácilmente perdido de vista y estar expuesto a diversos peligros, como lesionarse con vidrios u otros elementos que pudiera haber en la calle, comer basura o diversas sustancias que pudieran hacerle daño, etc.

 

 Foto 1: Incluso en lugares abiertos debe llevarse al perro bien sujeto para evitar ponerlo en riesgo a él y a los demás. 

Hay quienes justifican esta práctica diciendo que los perros necesitan correr en libertad: si bien esto es cierto, deben poder ejercitarse sin poner en riesgo su propia vida ni la de los demás. Para eso, al menos en la Ciudad de Buenos Aires, existen diversos caniles en las plazas donde pueden correr sueltos sin riesgo a que se escapen.

Están también los que argumentan que el perro tira mucho de la correa y por eso no la usan, pero ese es un problema de entrenamiento fácilmente solucionable con un poco de paciencia y perseverancia.

 Foto 2: La identificación con una chapita con los datos del dueño resulta imprescindible. 

Otros creen que sus perros son tan educados que nunca cometerán un error y luego son los primeros en llorar desconsoladamente cuando ese error es cometido y cuesta la vida o la salud del animal….

Al momento de sujetar al perro, es preferible usar un pretal antes que un collar, para no traccionar de las vértebras cervicales ni presionar las estructuras del cuello, como la tráquea. En pacientes con patologías respiratorias donde la sensibilidad de la tráquea y el reflejo que causa la tos están exacerbados, el solo reemplazo del collar por un pretal ayuda mucho en el manejo de la enfermedad respiratoria.

Y no hay que olvidarse de dos cosas muy importantes en el paseo diario: tener al perro convenientemente identificado con una chapita o similar con el número de teléfono y siempre salir con bolsitas o cualquier otro elemento adecuado para recoger las deposiciones de nuestra mascota. 

Agradecemos la colaboracion para la publicacion de este articulo a:

Dra. Paola Pisano - Especialista en Enfermedades Respiratorias en Caninos y Felinos -


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