Un nuevo cachorro en casa

Preparar correctamente la llegada del cachorro

La decisión de ampliar la familia con un cachorro nuevo representa un momento muy importante que condicionará la vida de toda la familia y toda la vida del animal. Esta decisión merece ser tomada con la mayor seriedad y responsabilidad, sin ceder a caprichos pasajeros considerando que en juego está el bienestar de un ser vivo y la paz de toda la familia. El cachorro que está por llegar deberá ser querido y ayudado en su desarrollo físico, pero también emocional. Estar preparado a asumir esta responsabilidad por un tiempo de 12 – 15 años es el primer paso hacia una convivencia serena en la que el respeto y el cariño sean las bases para disfrutar juntos.

El perro es un ser vivo pero es diferente de nosotros: aunque nos parezca que se relaciona con el ser humano al mismo nivel, es importante tomar conciencia de que sus esquemas mentales son diferentes y sus comportamientos deben ser interpretados a la luz del conocimiento de su forma de pensar y relacionarse. Uno de los errores más frecuentes de los dueños “novatos” es pensar que se puede tratar un animal como un ser humano y este error representa la raíz de muchos problemas de relación.

 

Trabajo de grupo

Para que la nueva aventura de la convivencia con nuestro nuevo amigo empiece correctamente, debemos ser concientes de que en pocos días cambiará nuestra vida. Las implicaciones son muchas y analizaremos todos los puntos a considerar.

En primer lugar toda la familia deberá involucrarse, todos deberán estar de acuerdo. Es posible que alguien no esté de acuerdo y las imposiciones siempre representan un mal punto de partida. Está claro que también se puede llegar a un acuerdo y, respetarlo, representa una señal de paz y convivencia. También es cierto que el corazón más duro o el miedo más fuerte caen en presencia de un ser indefenso que nos mira buscando ternura y refugio. 

En una familia con niños, adquirir un cachorro puede ser positivo para que los niños aprendan la importancia de comprometerse y la responsabilidad. Es evidente que un niño que quiere un cachorro se comprometerá a todo lo que se le pida y más… pero una idea interesante podría ser una reunión familiar en la cual los compromisos se pongan por escrito y se firmen por parte de toda la familia. Este documento se dejará bien a la vista para que todos recuerden sus compromisos y obligaciones. Seguramente los padres tendrán el trabajo más duro y para ello deberán estar preparados a responsabilizarse también por sus hijos, informándose, leyendo, aprendiendo junto a ellos todo lo importante. Esta aventura ayudará a reforzar los lazos con sus hijos y el pequeño cachorro, porque al final se tratará de trabajar y colaborar juntos en una tarea nueva para todos.  

Hoy en día es posible encontrar mucha información acerca de la forma más correcta de recibir, educar y hacer crecer de la forma más correcta nuestro animal. Sería útil leer libros, revistas y publicaciones que hablen sobre el tema antes que el cachorro llegue a casa para estar mejor informados y saber afrontar las “emergencias” que puedan ocurrir.

Un punto importante que a veces no se toma en la justa consideración es contactar con el veterinario. Es importante tener controlado un centro en el cual confiar antes de que llegue el cachorro así que estaremos preparados y tendremos confianza en la persona que nos ayudará a cuidar su salud y bienestar. En un centro veterinario podrán asesorarnos sobre lugares de confianza a los cuales dirigirnos para conseguir el cachorro que deseamos, las pautas a seguir en los primeros tiempos y solucionar nuestras dudas en la elección del cachorro.

La elección del cachorro es un tema que no va subestimado: considerada la elevada variabilidad dentro de la especie canina, podremos fijarnos en la raza más adecuada a nuestra familia y estilo de vida, escoger en base a las necesidades de tiempo y espacio de una raza u otra, su sociabilidad con eventuales niños u otras mascotas. Es evidente que un perro de tamaño grande o gigante tendrá necesidades diferentes respecto a otro de talla media, pequeña o Toy. La cosa que todos ellos tienen en común es que necesitarán tiempo, atenciones y cariño. 


Preparar su hogar para la llegada de un nuevo cachorro

Hecho este trabajo previo, el paso sucesivo será preparar nuestra casa a la llegada del animal. Algunas observaciones nos ayudarán a actuar según el sentido común. En primer lugar recordarnos que el cachorro es muy pequeño y sin duda los primeros días serán duros para él. Deberá acostumbrarse a un lugar nuevo y desconocido, olores, personas que no ha visto nunca y sobre todo nuevos ritmos y disciplina. Según su carácter, podrá ponerse a investigar y explorar enseguida o quedarse en un rincón o debajo de un mueble esperando que pase un poco el miedo.

Intentaremos individuar en nuestra casa un espacio exclusivo para él. Se trata de un espacio en el cual el cachorro se sienta seguro y protegido. Una buena idea es que se ponga en este espacio un transportín que el animal aprenda a ver con confianza y en el cual pueda descansar. Muy pronto el animal se acostumbrará a que sea su casa y podremos utilizarlo más fácilmente a la hora de llevárnoslo por ejemplo de viaje o al veterinario. NUNCA se deberá utilizarlo para castigar el cachorro.

Conociendo las reacciones del animal, prepararemos nuestra casa eliminando todos los objetos que podrían ser peligrosos o que no queremos que se rompan.


Algunos ejemplos y recomendaciones
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Ponernos al mismo nivel del cachorro podrá ayudarnos a descubrir si hay peligros a su alcance y eliminarlos: mirar debajo de muebles y camas para ver si hay objetos peligrosos como enchufes, cables sueltos, bolsas de plástico, medias o calcetines; objetos pequeños como botones, hebillas, agujas o alfileres, clavos y tornillos, cuerdas o cintas… todo esto representa un peligro potencial que debe ser eliminado.

Los cubos de basura de cocina, baño o despacho deberán tener una tapa y cerrarse suficientemente para que el animal no pueda llegar a su contenido.

Bajar la tapa del inodoro evitará que el cachorro pueda llegar a caer dentro y ahogarse o hacerse daño.

Productos de higiene y limpieza, medicamentos, desinfectantes e insecticidas, deberán ser colocados en lugares seguros fuera del alcance del cachorro.

Balcones y ventanas deberán controlarse para que el cachorro no pueda caer al vacío: desplazaremos sillas o mesas cercanas a las ventanas, pondremos protecciones a los barrotes de los balcones si son bastante alejados para que el cachorro pueda pasar, nunca lo dejaremos solos sin vigilancia si existe la posibilidad que pueda caerse, restringiéndole el paso si necesario.

Cuidar no dejar objetos delicados o de valor al alcance del cachorro: retirar decoraciones del hogar muy delicadas y recoger las joyas en un lugar seguro.

Muchas plantas ornamentales puedes ser venenosas para nuestro cachorro y debemos informarnos y en caso tengamos una en nuestra casa, tener mucho cuidado, enseñando al cachorro que no debe morderla o deshacernos de ella. Otro truco podría ser untar las hojas con algo desagradable o amargo así que el cachorro no la encuentre atractiva. Para conocer alguna de las plantas mas toxicas para nuestros cachorro visitar el siguiente link


Para cuidar el cachorro correctamente

Será importante decidir un nombre antes de la llegada del cachorro. Lo ideal será un nombre corto y con vocales que el animal aprenderá a escuchar cuando nos dirigimos a él. NUNCA deberemos utilizar su nombre asociado a estímulos negativos, por ejemplo si pensamos que ha hecho algo mal.

Nos prepararemos comprando todo lo que sea necesario para estar bien preparados. 

Cama: hay muchos modelos en el mercado, aunque en los primeros días podremos utilizar cajas y mantas considerando también que el animal crecerá y pronto se quedará pequeña.

Platos: uno por la comida y uno por el agua, fáciles de limpiar, de dimensiones adecuadas para que el cachorro pueda llegar cómodamente.

Collar: puede ser de nylon y extensible para seguir el crecimiento del cachorro en sus primeros meses. Podremos ponerle una chapa de identificación con el nombre del cachorro y una dirección o un teléfono de contacto.

Correa: hay muchos modelos, pero, al menos los primeros meses es importante que sea larga y extensible.

Productos para el aseo: es muy importante acostumbrar al cachorro de pequeño al cepillo para el pelo y para los dientes, al cortaúñas y a todas las manualidades que necesita su aseo. Además será útil en las exploraciones veterinarias y en la suministración eventual de medicamentos que el perro se acostumbre a que lo toquemos, sobre todo en la boca y patas. Los primeros meses no se aconseja bañar el cachorro, por esta razón podemos tener a mano toallitas o champús en seco. Otro producto importante que debemos tener en casa es un antiparasitario para pulgas tolerado en los cachorros.

Juguetes específicos para cachorros que no estén hechos de espuma, esponja, goma tela o cualquier material que pueda romperse en trozos pequeños o astillarse y que el animal pueda tragar. Se evitará proporcionar al animal como juguete objetos cotidianos  (zapatos, calcetines, prendas): el cachorro no reconoce la diferencia entre una prenda nueva y una vieja y podrá empezar a considerar todo como juguete destrozando nuestro guardarropa…

Vallas o parque plegable: son muy útiles para restringir la zona al cachorro en determinados momentos, en casa o en jardín, si no podemos controlarlo.

No obstante es posible que con el paso de los días puedan surgir nuevas necesidades o dudas y para ello una idea sería tener una libreta en la cual apuntarlas para no olvidarnos preguntar al veterinario o cuando vayamos a comprar.

Nos aseguraremos conocer las pautas de alimentación del cachorro recordando que un animal en crecimiento necesita estar bien alimentado

No menos importante será conocer las bases de una correcta educación y adiestramiento sobre todo en caso de perros de talla grande que necesitan que el dueño tenga un perfecto control sobre ellos.

La cosa más importante de todas será adquirir la justa aptitud: saber que nos estamos metiendo en un problema que deberemos aceptar pase lo que pase, día tras día, que el cachorro es como un libro en el que cada día nosotros escribiremos su historia y la nuestra, Y que un día crecerá… Representará un límite a nuestras libertades anteriores porque implicará planificar vacaciones, fiestas, horarios, rutinas. Debemos concienciarnos de que podrá romper cosas, mordisquear muebles u objetos que hemos olvidado esconder… Todo esto porque depende de nosotros en todas sus necesidades porque nosotros hemos querido compartir nuestra vida con él. No obstante es mucho lo que nos dará a cambio: su cariño y amor incondicional, una sonrisa o una risa más en nuestra vida, la sensación de paz que nos da cuidar un ser vivo, emociones, compañía, preocupaciones… en fin, una nueva vida.

Agradecemos la colaboracion para la publicacion de este articulo a:
Medica Veterinaria M.V. Severina (Vera) Vicinanza. Formadora.
Especializada en etología y medicina del comportamiento.
Linkedin: http://es.linkedin.com/in/veravicinanza/
ISED: www.ised.es
Etolog, temas de etología veterinaria - http://veravicinanza.blogspot.com.es/

 



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