Sindrome del perro Braquicefalo - sus ronquidos no son normales

Los perros Carlinos (también llamados Pugs) y los Bulldog franceses,  nos encantan con su tierna carita redondeada y chata y su carácter alegre y comprador pero….estos perritos tan de moda en la actualidad, pueden padecer de graves alteraciones respiratorias. También los Bulldog inglés, Boston terrier, Pequinés, Bóxer, Shi Tsu, Lhasa Apso, Pinscher miniatura y Chihuahua, entre otros.-

Se trata de razas llamadas braquicéfalas, porque en ellas se produce una  condrodisplasia (deformación) del cartílago de la base del cráneo, dando como resultado un cráneo facial ancho y corto. Esta es la causa del aspecto tan particular en estos animales que nos resulta muy atractivo, pero que en realidad implica múltiples anormalidades anatómicas.-

Dentro de estas alteraciones que nada tienen que ver con la conformación normal de un perro, se encuentran la estenosis nasal (ver Foto 1), el sobre crecimiento de los cornetes nasales y elongación e hiperplasia del paladar blando; todas ellas originan un incremento crónico en la resistencia del flujo de aire que además puede provocar otras alteraciones a nivel de la laringe. Los Bulldogs además suelen presentar también hipoplasia traqueal, es decir, una tráquea anormalmente estrecha. La intensidad de estas alteraciones es variable y una o cualquier combinación de ellas pueden estar presentes en cada paciente. -   

Estos perros de cara chata suelen hacer todo tipo de ruidos, principalmente ronquidos (que los veterinarios llamamos estertores), ruidos que de ninguna manera debemos aceptar como normales en ningún perro, sean de la raza que fueren. Como los perros eliminan calor por la nariz al jadear, y la nariz es prácticamente inexistente en estas razas, estos pacientes no manejan adecuadamente el aumento de la temperatura ambiental o de la humedad y son altamente susceptibles a la hipertermia y al golpe de calor. Para empeorar la situación también se asocia la braquicefalia a alteraciones gastrointestinales como vómitos, regurgitaciones y salivación excesiva. -

La buena noticia es que si bien muchas veces no se logra una remisión total de estos cuadros clínicos, la corrección quirúrgica temprana de las anormalidades puede prevenir la progresión de la enfermedad y permitir una mejor calidad de vida. Los procedimientos quirúrgicos en sí son sencillos: por ejemplo se recorta parte del cartílago de las narinas para agrandar su orificio y si el paladar blando tiene un largo excesivo se lo corrige también, idealmente en el mismo acto anestésico. Lo importante es elegir un cirujano con experiencia en estas técnicas y no dejar pasar el tiempo antes de decidir las cirugías, ya que está demostrado que si se realizan antes del año de edad el pronóstico a largo plazo para esos pacientes es mucho mejor que si se demorara la cirugía.-


¿Qué más podemos hacer si tenemos uno de estos perritos y ya fueron operados en tiempo y forma? -



Mantenerlos delgados, cuidarlos del calor, ejercitarlos regularmente prefiriendo las caminatas con el uso de pretal y no de collar, evitar los irritantes de las vías respiratorias como desodorantes de ambiente y humo de cigarrillo, dar de comer la ración indicada repartida en varias y pequeñas tomas, son medidas que mejoran mucho la calidad de vida de nuestra mascota.-

Es fundamental la consulta temprana con el veterinario no bien se adopta un paciente de estas razas para llegar al diagnóstico adecuado e instaurar el tratamiento correcto, generalmente quirúrgico, lo más precozmente posible según cada caso, evitando así el progreso de las anormalidades con cuadros más severos y graves que pueden poner en riesgo la vida del animal.-





Agradecemos la colaboracion para la publicacion de este articulo a:

Dra. Paola Pisano - Especialista en Enfermedades Respiratorias en Caninos y Felinos - Doctora en Clínica Médica UBA (2013), desarrolló su Tesis Doctoral en Asma Felino. Docente autorizada de la UBA (2007). Especialista en Docencia Universitaria con Orientación en Ciencias Veterinarias y Biológicas (2013). Docente e investigadora de la Cátedra de Clínica Médica de Pequeños Animales de la Facultad de Ciencias Veterinarias, UBA, desde 2001 a la actualidad. Disertante de Cursos de Grado y Posgrado. Asistente a numerosos Cursos y Conferencias con especial interés en Medicina Respiratoria y Felina.

 


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