Odontología veterinaria... con o sin anestesia

Así como sucede con nosotros los humanos, nuestras mascotas pueden padecer tambien problemas en su boca. Algunos de estos con manifestaciones muy evidentes y otros quizá muy sutiles, siendo seguramente un motivo frecuente de consulta con su veterinario en algún momento de su vida. 


¿Cuantos años de vida tiene su mascota? 

Si no lleva la conducta de higienizar su boca en forma activa ese tiempo de vida se traduce en el tiempo de trabajo de la enfermedad más común, que no se cura , solo se controla y que nosotros mismos tendríamos en diferentes grados, si hacemos el mismo experimento. Dicho en otras palabras si su mascota tiene 4 años no es geronte, pero si uno mismo no mantiene higiene oral durante años los resultados podrían asemejarse.

El motivo de consulta más frecuente no es el dolor, ni las consecuencias locales como infecciones, rinitis y tendencia a fracturas mandibulares... tampoco son las consecuencias a distancia a nivel renal y cardíaco (¿Tan grave puede llegar a ser?).... El motivo más frecuente es el mal aliento!!!

Debido a esto, comúnmente se le asigna el nombre de limpieza dental al tratamiento en el cual el profesional médico veterinario (único legalmente habilitado para tratar este tipo de pacientes) deberá lograr solucionar el motivo de consulta.

Ahora bien... ¿es necesario anestesiar el paciente para limpiarle la boca??.

La enfermedad que no se cura, solo se controla y que lentamente genera daños locales y en órganos a distancia se llama enfermedad periodontal.... si claro la misma que nos afecta a nosotros!!

En pocas palabras las bacterias de la boca logran degradar el sostén de los dientes. La zona en donde se desata la guerra entre estas y el cuerpo es la unión de las encías, hueso alveolar y ligamento periodontal con el tejido radicular del diente. Gracias a ciertas condiciones de la boca sumada a la higiene deficiente las bacterias, logran formar una película que se adhiere al esmalte dental, que luego se mineralizará formando el tan conocido SARRO DENTAL ... nuestro objetivo teórico a tratar, ya que si logramos sacarlo el aliento cambiará drásticamente...

Como toda guerra que se desata hay un precio... mientras más tiempo dure más repercusiones habrá... El efecto de perder el sostén dental podría llevar a que los dientes tengan movilidad, infecciones que inflamen la zona peri ocular, o bien que de tanto hueso perdido se generen comunicaciones con la cavidad nasal y debilitamiento de la mandíbula... El paciente lógicamente podría comenzar a estornudar, o bien ante un trauma no muy potente sufrir una fractura de mandíbula.

Pero no todo es tan dramático, ya que por suerte antes de llegar a eso existen evaluaciones que le permiten al profesional identificar si el paciente ya tiene un grado de pérdida ósea que amerite anticiparse a estos signos tan graves. La oportunidad perfecta es la tan necesaria limpieza de dientes.

Para evaluar como afectó la enfermedad a ese paciente en especial, nos basamos en los signos que se ven en la boca como sangrado gingival, retracción de las encías y exposición de tejido radicular y movilidad dental. Sucede que estos signos pueden darse independientemente de la cantidad de sarro acumulado, incluso podría haber grandes pérdidas de hueso en pacientes con poco o nulo sarro visible, en dientes que no tienen ni movilidad ni retracción de las encías. 

La buena noticia es que mediante las películas radiográficas dentales podemos evidenciar el estado real del diente más allá de lo que vemos sumado a una maniobra llamada sondaje periodontal en la que se mide la profundidad de la unión de la encía con el diente, muchas veces aumentada por la pérdida ósea.

¿Pero entonces es necesario anestesiar al paciente sí o no?

Es el motivo que más miedo genera en los propietarios, lo que lleva muchas veces a posponer o a no realizar estos procedimientos. El escenario más común son los pacientes añosos, que son la gran mayoría de los que tienen problemas orales.

Basándose en lo antes mencionado tenemos dos opciones. Si el paciente es dócil se podría intentar sacar el sarro a la fuerza arriesgándose a lesionarlo, sin poder evaluar con radiografías dentales (que se colocan por dentro de la boca igual que hace nuestro odontólogo con nosotros) , sin posibilidad de realizar medición de la profundidad del surco periodontal , sin lograr limpiar la zona de guerra como corresponde, sin mencionar que es imposible - sin anestesia - realizarle extracciones dentales que muchas veces evitan problemas que inminentemente vendrán a futuro…. 

O bien realizar estudios previos de sangre, orina y cardiología para ver en qué situación está el paciente… si está apto para realizar el procedimiento con un anestesista veterinario, monitoreo de todas las constantes y parámetros hemodinámicos, protocolos anestésicos balanceados, manejo del dolor intra y post procedimiento, para así lograr diagnosticar los efectos de la enfermedad y prevenir que el paciente sufra a futuro algunos de los síntomas mencionados. De esta forma los riesgos disminuyen y el procedimiento se realiza en forma segura para el paciente.

Los procedimientos odontológicos sin anestesia están públicamente no recomendados por asociaciones internacionales como el American Dental Veterinary Collegue y como la Asociación Brasilera de Odontología Veterinaria, como así también organismos de otras partes del mundo.

Por este motivo el propietario debe estar informado que la elección de procedimientos odontológicos sin anestesia solo incluye el intento de sacar el sarro visible en forma incierta y poco confiable, no incluyendo un diagnóstico correcto de la pérdida ósea y la inmediata toma de decisiones en el mismo momento en cuanto al tratamiento. Sin el correcto diagnóstico la toma de decisiones es imposible ante algo que se desconoce y se limitará a un efecto óptico de solo ver los dientes blancos.

Luego de los procedimientos realizados como corresponde, todos los propietarios relatan no solo la pérdida marcada del MAL OLOR si no también que el paciente cambio su actitud…. Como que rejuvenece… Esto último es muy difícil de lograr solamente sacándole inciertamente el sarro.

Agradecemos la colaboración para la publicación de este articulo a: M.V. Carlos Auzmendi  - Odontología Veterinaria Córdoba - Servicio de odontología y Cirugía Oral Veterinaria - Av. Colón 2423 - Alto Alberdi – Córdoba Capital - Provincia de Córdoba – Argentina - Teléfono: +54 - 0351 – 480 – 6681 –
FB: https://www.facebook.com/carlos.auzmendi.7/




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