Su mascota deberia consultar al Sicologo de perros



Para el dueño, su animal está enfermo si presenta vómitos, fiebre o diarrea, pero que su mascota tenga una patología de conducta y necesite consultar a un “Psicólogo de perros” le resulta muy difícil de aceptar, inclusive en muchos casos si bien recurren a un especialista del tema, no lo cuentan por temor a la burla de sus amistades.

Afortunadamente esto está cambiando, pues el auge de la Etología y la difusión de documentales sobre la vida de los animales motiva a que la gente comience a ver a su mascota como un ser vivo que tiene otras necesidades además de las de alimentación, higiene y sanidad.

Dentro de la Medicina Veterinaria en Pequeños Animales, el Comportamiento Animal o Conductismo es una especialidad más, como lo son la Cardiología, la Oftalmología, etc., que se dedica al estudio de las conductas especie-específicas (normales) de los animales de compañía y de todas las alteraciones o desviaciones de las mismas que puedan presentarse.

Es una especialidad que se encarga del Diagnóstico, Pronóstico, Tratamiento y fundamentalmente Prevención de las patologías del comportamiento que presentan los animales domésticos, principalmente caninos y felinos.

En algunos países como EE.UU., Francia, Alemania, etc., es una especialidad bien definida en continuo y rápido desarrollo. En nuestro país Argentina, actualmente es poco conocida por la mayoría de la gente, aunque está teniendo cada vez mayor difusión y reconocimiento.

Los problemas de conducta en perros y gatos son mucho más frecuentes de lo que se supone. Estos problemas producen una situación muy angustiante en el propietario del animal enfermo, ya que si bien, éste quiere a su animal y no desea desprenderse de él tampoco puede soportarlo, ya que convivir con una animal que lo agrede seriamente a él o a su familia y/o amigos; que muerde a niños; que destruye objetos en la casa; que ladra o aúlla constantemente; que ensucia en cualquier lugar o que se aterroriza y huye cada vez que empiezan a oírse las primeras explosiones por los festejos de Fin de Año, es francamente insoportable.

Como fue explicado al principio, el principal escollo que debe sortear el Conductismo para solucionar estas situaciones es la resistencia del mismo dueño a aceptarlas como signos de una enfermedad de su mascota y tratarla como tal.

Si bien el tema es mucho más complejo, en líneas generales se podría decir que la principal responsable de las alteraciones de conducta de los animales domésticos, sobre todo en los caninos, es la condición de pseudo cautiverio en que se encuentran al convivir con una familia humana en una ciudad, pues a pesar del esfuerzo que realizan muchos propietarios por darle a su mascota una vida confortable, la ciudad es un lugar donde el animal no puede desarrollar totalmente sus pautas innatas de conducta, pues generalmente realizan una actividad física insuficiente, tienen demasiado tiempo ocioso y una alimentación, a veces, excesiva. Todo esto lleva a que el animal acumule una enorme cantidad de energía y no encuentre lugar, ni ocasión, ni modo de utilizarla y eso lo frustra y lo lleva a canalizar toda esa energía en forma incorrecta a través de la realización de conductas anormales como por ejemplo autolamido excesivo, destrucción de muebles, agresividad hacia el dueño, etc.

Por todo lo anterior, es que los perros que viven en zonas rurales presentan con menor frecuencia problemas de comportamiento, ya que, en primer lugar no tienen una relación tan estrecha con sus dueños como los animales de ciudad y en segundo término porque pueden desarrollar los patrones de comportamiento típicos de su especie. Es por todo esto que dentro de la amplia variedad de recursos que existen para corregir conductas indeseables en los caninos hay uno que siempre se utiliza: Las caminatas conjuntas del dueño con su perro (partidas de caza desde la óptica del perro), éstas son el ejercicio más completo para él, le representan un gran desgaste de energía, lo distraen y sacan de la rutina y lo más importante es que crean y mantienen un vínculo de obediencia y afecto entre el animal y su propietario.

A pesar que las estadísticas son bastante tediosas, ellas representan un gran beneficio, ya que nos permiten saber hacia donde enfocar nuestros principales esfuerzos. Es por esta razón que creo instructivos los datos obtenidos en una encuesta realizada en el Hospital Veterinario de Nueva York, los cuales reportaron que la AGRESION, en todas sus manifestaciones, representaba el 57 % del total de las patologías de comportamiento allí tratadas, encontrándose en segundo lugar la destrucción de objetos hogareños y en tercer lugar la micción y defecación en lugares inadecuados. Luego en menor porcentaje seguían otras alteraciones, entre las que se destacaban la hiperactividad, vagabundeo, ladrido excesivo, temor a estruendos, comportamiento estereotipado (síndrome compulsivo), etc.

El Conductismo también abarca los problemas de conducta de los gatos domésticos. Está mascota tiene pautas de conductas totalmente distintas a la de los caninos y es uno de las áreas más apasionantes dentro de esta especialidad, ya que el gato además de su espíritu independiente tiene la capacidad de generar vínculos extraordinarios, en la mayoría de los casos, con su propietario.

La convivencia de los gatos con los seres humanos es una de las más notables muestras de la capacidad de adaptación que tiene esta especie. Los felinos a diferencia de los caninos y los humanos, son una especie asocial, que una vez alcanzada la edad adulta llevan una vida solitaria y autosuficiente y por consiguiente sus pautas de conducta están acordes a ese estilo de vida, sin embargo, los gatos tienen la capacidad de adaptarse a una vida social, de grupo, con sus dueños y son capaces de ser mascotas cariñosas y compañeras, a punto tal que están muy cerca de los perros en cuanto a popularidad mundial como animal de compañía. Esta es la razón por la cual el propietario debe esforzarse en conocer las pautas básicas del comportamiento felino, ya que, con poco esfuerzo, puede hacerle la vida mucho más llevadera a su animal, y a ellos mismos.

Con respecto a los principales problemas de conducta que presentan los gatos domésticos, el primer lugar lo ocupa la eliminación inadecuada (principalmente de orina ), en segundo lugar la agresión en cualquiera de sus formas ( hacia el dueño, otros animales, etc.) y en tercer lugar el famoso vagabundeo, principalmente en los machos.

Los felinos debido a su gran poder de adaptabilidad presentan, en general, menos problemas de conducta que los caninos, como animal mascota y cuando los presentan, éstos son más fáciles de corregir.

Por todo esto es que conociendo y respetando sus necesidades y patrones de conducta, se podrá disfrutar al máximo de sus excelentes cualidades como animal de compañía.

Agradecemos la colaboracion por la publicacion de este articulo a:

Dr. Ricardo Bruno : http://www.conductismoanimal.com.ar



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