Entender al perro mayor durante su envejecimiento

El envejecimiento de las mascotas - perros y gatos

El proceso del envejecimiento representa una etapa del natural desarrollo de cada ser vivo.  Durante esta etapa se van consolidando cambios celulares, orgánicos y metabólicos que empiezan ya durante la madurez. Dejando a parte los problemas de tipo físico y la mayor susceptibilidad a contraer enfermedades, el envejecimiento se acompaña a cambios de comportamiento que en muchos casos representan un problema por el propietario que debe saber interpretarlos y aceptarlos para asegurar al animal una calidad de vida aceptable. Es evidente que los cuidados de un perro mayor deben adaptarse a su nueva condición y suponen un cambio de mentalidad y hábitos del propietario en relación a las nuevas circunstancias.  



¿En qué consiste el envejecimiento de las mascotas? 

Se trata de un proceso de degeneración lento, progresivo e irreversible que interesa todas las estructuras del organismo. El desgaste de todos los órganos y aparatos y la reducción de la eficiencia del sistema inmunológico predisponen a todo tipo de enfermedad orgánica, y se pueden evidenciar cambios importantes también a nivel de comportamiento.  El animal se vuelve menos reactivo a los estímulos externos, sobre todo debido a la reducción de la eficiencia de sus sentidos, al aumento de la sensación de fatiga y a posible aparición de dolor que, en algunos casos, es muy difícil de evidenciar y diagnosticar por parte del propietario, al menos si no se presenta en forma aguda. 


¿Cuándo consideramos que un perro es mayor? 

Esta pregunta no es tan sencilla como parece. Existe una enorme variabilidad en la especie canina en la cual el tamaño representa, en este caso, un punto focal.  En general podemos afirmar que un perro de talla grande o gigante tiene una esperanza de vida menor que un perro de tamaño medio o pequeño, aunque mucho dependerá de su genética, de su alimentación, del ambiente y los cuidados preventivos recibidos a lo largo de su vida y, por supuesto, de un correcto manejo en el proceso de envejecimiento.

En esta tabla podemos ver las edades medias a las que un perro se considera “ senior ”. Como podemos apreciar hay una gran variabilidad en la relación tamaño-edad.

 

Peso (Kg) y Edad (años)

Perros de talla pequeña: 0 – 9 Kg.         -  11,5 años

Perros de talla media:      10 – 22 Kg.         -  11,0 años

Perros de talla grande:     23 – 40 Kg.         -    9,0 años

Perros de talla gigante:  >40 Kg.         -    7,5 años

 

Los principales cambios en el comportamiento de las mascotas

Entender lo que sucede durante el envejecimiento del perro nos puede ayudar a comportarnos en consecuencia e interpretar algunos comportamientos nuevos o la desaparición de otros anteriores.- 

El perro mayor será en general más lento, tendrá la tendencia a dormir más y reducir su actividad física, demostrará menos paciencia. Estos cambios dependen por un lado de la reducción de la eficiencia de los órganos de los sentidos y por otro de una reducción de las capacidades cerebrales del animal. 

Así la reducción de la capacidad auditiva y visiva hace que el perro sea menos seguro de si mismo, que pueda reaccionar con miedo a algunos gestos porque no oye o ve con claridad lo que sucede. Muchos animales beben o comen menos en relación a la perdida de olfato o de la percepción del gusto, pero también en relación a la disminución del ejercicio físico. 

Otro punto a tener en consideración es que un animal mayor puede volverse menos tolerante a ser manejado, a los ruidos, a la presencia de muchas personas, sobre todo a los juegos de niños o de cachorros demasiado invidentes. Esto, a parte de ser normal por la mayor sensación de cansancio relacionada con la edad, puede deberse a situaciones de dolor subclínico, es decir, un dolor que el perro puede experimentar al moverse o al ser manejado, o a un dolor crónico que puede padecer, sobre todo a nivel de huesos y articulaciones. Por esta razón es importante someter al perro mayor, a chequeos veterinarios al menos una vez al año, para detectar a tiempo posibles cambios en su salud física y pedir consejo al veterinario sobre como manejar la situación. 

En el animal anciano muchos cambios  son progresivos y muy lentos, es probable que sea difícil poderlos evidenciar y evaluar. Por esta razón es importante, cuando el perro llega a la edad madura o senil, realizar al menos un chequeo veterinario al año

Muchos autores han descrito sintomatologías diferentes que hoy en día se han agrupado en el llamado “ Síndrome de Disfunción Cognitiva ”. Se trata de una enfermedad con base degenerativa, con características que recuerdan a los que en medicina humana pertenecen a la enfermedad de Alzhéimer

En este síndrome, a parte la reducción del número de neuronas, se asiste a procesos inflamatorios localizados, falta de riego sanguíneo, reducción de producción de algunos neurotransmisores como serotonina y dopamiona

Desgraciadamente, considerado el carácter degenerativo de la enfermedad, las curas que se pueden proponer son paliativas y no resolutivas, aunque en algunos casos pueden mejorar la calidad de vida del perro.

Tiene  Síndrome de Disfunción Cognitiva si: 

Está desorientado: puede perderse en sitios que frecuenta normalmente.

Puede volverse agresivo: sobre todo si se intenta forzarlo puede reaccionar de forma agresiva, incluso sin razones aparentes. Se debe cuidar sobre todo la relación del perro con los niños.

Es apático: en muchos casos rechaza los estímulos o el juego y salir a la calle.

Pierde la cognición del espacio: a veces intenta pasar forzosamente en espacios estrechos llegando a quedar atrapado.

Orina o defeca en lugares inapropiados.

Presenta problemas de insomnio: puede dormir todo el día y quedarse despierto por la noche, reduce sus horas de sueño, presenta sueño ligero o irregular.

Pierde interés por loa compañía de su dueño: puede volverse indiferente y apático, no responde a las provocaciones de juego ni obedece a las órdenes básicas.     

 

Tener un abuelito en casa supone un cambio de hábitos de convivencia. Tenemos que cuidarle más, dejarle mas tranquilo, cuidar más su alimentación y su salud.

 

¿Qué hacer? - ¿Podemos ayudar a un perro mayor para mejorar su calidad de vida?

La respuesta es sí. 

El manejo del perro mayor debe adaptarse a los cambios que el envejecimiento conlleva. Pocos pequeños gestos pueden ayudar a que la convivencia con nuestro viejo amigo no sufra un desgaste.

Salud 

Cuidar al perro mayor implica mayor atención hacia su salud. Será importante aumentar los chequeos médicos, las analíticas para controlar el funcionamiento de los órganos y aparatos. Será importante evaluar la funcionalidad de los sentidos para interpretar comportamientos de inseguridad, miedo o mayor apego, aunque los animales pueden vivir reemplazando la perdida parcial o total de un sentido con la agudeza de otro. 

Un examen neurológico evaluará posibles daños a nivel nervioso y la aparición de dolor que deberá ser manejado correctamente para asegurar una buena calidad de vida al animal. 

Por otra parte cuidar la alimentación es fundamental. Tratándose de procesos crónicos de envejecimiento, podremos reducir su impacto proporcionando una alimentación equilibrada y rica en antioxidantes y prebióticos que ayudarán a reducir el envejecimiento celular y en algunos casos a facilitar la utilización de fuentes de energía más fáciles de captar por las células cerebrales. Podemos asesorarnos sobre todos estos temas con nuestro veterinario de confianza.

Ejercicio 

Un perro senior tiene la tendencia a reducir su actividad: pasa más tiempo durmiendo, se cansa más rápidamente, a veces rechaza los paseos. 

Es importante estimular una actividad física moderada, considerando que algún tipo de ejercicio no se adapta a un perro senior y evitando un estrés perjudicial. 

Correr o llevar al perro a pasear en horas en las cuales no haya un calor o un frío excesivo representan medidas preventivas importantes, considerando el estado del perro más sensible a golpes de calor y a resfriarse. 

No debemos forzar el animal: si no quiere hacer algunos movimientos como sentarse o tumbarse, no quiere subir o bajar las escaleras, puede ser que sea porqué tiene dolor y sufre de algún tipo de artrosis. También podemos notar que se cansa más y en este caso sería oportuno controlar su función cardiaca


La actividad física favorecerá también la motilidad intestinal. 

Será oportuno aumentar la cantidad de los paseos y reducir su duración: esto porque es posible que el perro mayor no pueda contener la orina como antes y así le proporcionaremos la posibilidad de salir más veces sin que se canse demasiado.

Paciencia y tolerancia 

Entendiendo los cambios físicos que el animal experimenta en su edad senil, quizás sea más fácil por nosotros aceptar los cambios de comportamiento que manifiesta. Debemos aceptar que nuestro perro no quiera jugar como antes, que se canse, que necesita que lo cuidemos más y que entendamos sus posibles cambios de humor y de hábitos.  Algunos manifestarán síntomas más que otros, tendrán menos interés por lo que pasa alrededor, pero debemos intentar no dejarlos solos en esta etapa, respetando su descanso pero también promoviendo un poco de indispensable ejercicio físico. Sobre todo los niños deberán ser instruidos para que no molesten mucho al perro mayor y respeten si quiere alejarse de sus juegos y de los ruidos.

Cuidados en el Síndrome de Disfunción Cognitiva 

En caso de Síndrome de Disfunción Cognitiva será importante consultar un veterinario que nos pueda aconsejar y prepararnos para afrontar esta enfermedad. A menudo los perros que padecen este síndrome, manifiestan desorientación, alteración del ritmo sueño-vigilia (por lo cual presentan más actividad en horas nocturnas), pueden eliminar orina y heces en casa en sitios no comunes, se demuestran ausentes y poco interesados, en algunos casos parece que tengan hasta alucinaciones, intentando pasar en sitios estrechos y quedándose atrapados, no obedecen las órdenes como antes, algunos pueden presentar agresividad o ansiedad por separación sin haber tenido nunca estos problemas. 

Se deberán promover hábitos de vida sanos, ejercicio moderado que, según los estudios más recientes, facilitan el riego cerebral y estimulan las células cerebrales de la región del hipocampo, facilitando los mecanismos de la memoria. 

Nutracéuticos y prebióticos se han demostrado útiles. Los más utilizados y estudiados son las vitaminas E y C, el Beta-caroteno y el Selenio, la L - Carnitina y Ácido Alfa lipoico, vegetales ricos en antioxidantes. 

En estos casos sería importante consultar con un experto del comportamiento que indicará las opciones más adecuadas al caso y a la sintomatología del animal, pudiendo recurrir a terapias de tipo farmacológico. 


Agradecemos la colaboracion para la publicacion de este articulo a:
Medica Veterinaria M.V. Severina (Vera) Vicinanza. Formadora.
Especializada en etología y medicina del comportamiento. 
Linkedin: http://es.linkedin.com/in/veravicinanza/
ISED: www.ised.es
Etolog, temas de etología veterinaria - http://veravicinanza.blogspot.com.es/ 


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