Estornudos y secrecion nasal en perros y gatos - Rinosinusitis

 

Rinosinusitis canina y felina

La presencia de estornudos y secreción nasal transparente, blanquecina, verdosa o sanguinolenta es un motivo de consulta muy común. Estos signos provienen en su mayoría de enfermedades localizadas en la cavidad nasal y los senos paranasales de nuestras mascotas (las que genéricamente se denominan “rinosinusitis”), pero también pueden estar originados en afecciones sistémicas como neumonías. A veces también se presentan ruidos de sonoridad grave denominados “estertores”, esos ruidos a los que coloquialmente se los llama “ronquidos”, que se producen por la obstrucción al pasaje de aire en la nariz.

En los gatitos cuando la secreción es transparente y acuosa y además de la nariz involucra los ojos, en la mayoría de los casos, la causa es viral por los agentes del llamado Complejo Respiratorio Felino, pero rápidamente la secreción puede volverse verdosa por la contaminación secundaria con bacterias (Figura 1).

Foto 1: Gatito con secreción nasal y ocular típicas de Complejo respiratorio felino.

Cuando se trata de gatos de mayor edad o con enfermedades que les disminuyen las defensas como la Inmudeficiencia o Leucemia felinas, la secreción nasal puede ser el signo de patologías más graves como tumores u hongos. También patologías en la boca como problemas dentarios o del paladar pueden originar secreción visible por la nariz.

Los estornudos y la presencia de secreciones nasales alteran el olfato llevando a una pérdida del apetito, ya que los gatos si no pueden oler su alimento pierden el interés por él. 

En los perros, en cambio, es menos frecuente la secreción nasal de origen viral, por ejemplo secundaria al virus del moquillo (Figura 2). 


Figura 2: Paciente canino con secreción nasal seca en sus narinas.

En perros convenientemente vacunados lo más frecuente es que la secreción sea originada por otros procesos: los menos graves pueden ser causados por traumas, golpes o caídas, cuerpos extraños inhalados, ser de tipo alérgico o secundarios a enfermedades de la cavidad oral (Figura 3) y los más graves, originados por tumores y menos frecuentemente hongos

 

 

 

Figura 3: La secreción nasal puede provenir de patologías de la cavidad oral como enfermedad periodontal o fístulas oronasales.

Para llegar al diagnóstico es necesaria una minuciosa revisación por parte del veterinario, quien indicará la realización de diferentes estudios, desde análisis de sangre generales, radiografías de la zona y hasta tomas de muestras para realizar cultivos e histopatología bajo anestesia general con guía endoscópica.

Es importante la consulta temprana con el profesional veterinario para llegar al diagnóstico adecuado e instaurar así el tratamiento correcto, evitando el progreso a cuadros más severos y graves de la enfermedad de base sea la que fuera.-

Agradecemos la colaboracion para la publicacion de este articulo a: 
Dra. Paola Pisano - Especialista en Enfermedades Respiratorias en Caninos y Felinos



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